28 de septiembre de 2007

¡¡Por fin!!

Después de más de cuatro años esperando... ¡¡por fin me han enviado la tarjeta del médico!! Parece una tontería, pero para mi es muy importante (una, que es muy sentimental).

Cuando vine a vivir aquí hice todos los papeles pertinentes (empadronamiento, médico, ficha policial... ah, no, eso no... jejeje...) y, al de muy poquito tiempo, me mandaron una carta de bienvenida los del Cabildo que, rollos políticos al margen, ¡¡me hizo hasta ilusión!! De hecho, es uno de los miles de papeles que componen mi carpeta de "recuerdos".
Desde entonces he estado esperando la tarjeta. Me dijeron que tardarían un año en enviármela (ya) y, como el tiempo pasaba y en el ambulatorio estaban hasta las narices de que fuese a preguntar por ella, hace unos dos años (quizá algo más) me dieron una fotocopia super cutre para que la utilizase hasta tener la buena.
Yo, por supuesto, le di mi toque personal: la recorté y plastifiqué con aironfix (el forro adhesivo transparente que todos hemos utilizado para forrar los libros de clase). El "problema" fue que el forro que tenía en ese momento no era del todo transparente sino que hacía efectos cuando le daba la luz... lo que ha hecho que todos los médicos y farmacéuticos que la han visto se hayan partido de risa (algún día la gente aprenderá a respetar a los que son diferentes, ¡¡ellos también tienen corazoncito!!).
Pero ya no me va a volver a pasar eso, porque soy dueña de una tarjeta como la de todo el mundo (igual de fea que la tuya, si es que vives en canarias... porque manda leches lo fea que es).
Eso sí, la vieja va a ocupar un lugar de honor en mi pared de "recuerdos", al lado de la primera tarjeta SIM que tuve (la del móvil) y de la "L" que llevé conmigo durante mi primer año con carnet de conducir.
Porque otra cosa no, pero tengo "tonterías" de ese estilo (que para mí son muy importantes) como para llenar un container... :)