13 de septiembre de 2007

El coche va al médico (tercera parte).

Han vuelto a llamar de la Renault... lo sabía antes de contestar porque del susto de ayer se me quedó el número desde el que me llamaron grabado en la mente y cuando lo he visto en la pantalla se me han erizado los pelillos de la nuca. Un nombre ha venido a mi cabeza (Murphy) y diferentes pensamientos cortos han pasado por mi mente: "por favor, que no lo hayan abollado", "por favor, que no le pase nada más", "por favor, que no haya explotado en plan combustión espontánea y yo me haya quedado sin grabarlo, porque puestos a que pase por lo menos tener un vídeo que mandar a "vídeos de primera" y sacarme unos eurillos"... vamos, lo que cualquiera pensaría cuando su coche está en el taller.
He descolgado, he aguantado la respiración y me he sentado, por si acaso... "mira, te llamo de la Renault... es para decirte que (miedo, pavor, susto, horror)... ¡¡tu coche está arreglado!!".
¡¡¡¡AAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!
¿En serio?
Pues parece ser que sí, lo que resulta bastante increíble teniendo en cuenta que amenazaron con no dármelo hasta el lunes. Más asombroso aún, me he atrevido a preguntar por el precio final de la bromita (temiendo que entre "es que esto se me olvidó decírtelo" y el i.v.a. o como se llame aquí pasase de 700 euros a 900) y "sólo" son 702 euros... 2 euros más de lo previsto... uuufff...
"Puedes pasar a buscarlo". Ya. Teniendo en cuenta que cierran el taller a las 16:00 horas y que son las 15:25, estoy sin comer y con las manos llenas de pintura y barniz (culpa del bote que he reciclado y que ¡¡ha quedado super bien!!... perdón... volvamos al tema), como que no me da tiempo. Así que iré mañana.
Pero me siento fatal, porque es como si a tu hijo le dan el alta y lo dejas en el hospital un día más. Porque sí. Porque estás manchada de pintura. Soy una mala madre.
Mañana iré a primera hora, le haré muchos mimitos y le llevaré a donde quiera... que para algo ha estado malito tanto tiempo.
...continuará...
P.D. El tema de la subvención (no sabía que se escribía así, me lo ha dicho el corrector gramatical, que siempre me incordia pero que esta vez me ha servido para algo)... bueno, me planteé lo del banco, pero luego hice un cálculo mental y llegué a la conclusión de que, si me quitaba algunos vicios, podía pagar la factura. ¿Qué considero vicios? Comer, ducharse con agua caliente, ducharse con agua fría, volver a mover el coche en los próximos meses (no vaya a ser que se vuelva a poner malo), salir a la calle (que luego los zapatos se desgastan y hay que comprar nuevos)... nada importante.

1 comentario:

ASantana dijo...

¡¡Vaya!! Me alegro de que el final no haya resultado peor de lo que los temores hacían presagiar.
No obstante, me siento preocupado por el tema de la financiación. Yo, para poder pagar el piso, ya he dejado de ducharme, como la mitad que antes, incluso he reducido el consumo de café a las tres cuartas partes, ya casi no salgo más que para ir de casa al trabajo y del trabajo a casa (ya ni siquiera gasto en pan). Si el coche se me pusiese "malito", lo tendría que sacrificar.