10 de septiembre de 2007

El misterio de las gafas y el agua.

Empecemos aclarando una cosa: tengo gafas desde que tengo uso de razón. En las diferentes ópticas a las que he ido me han confirmado que no veo tres en un burro sin gafas (y con ellas a veces tampoco por un ligero problema de enfoque) y he podido comprobar más de una vez que si estoy sin ellas más de 10 minutos me mareo, empiezo a entablar animadas conversaciones con cualquier cosa (la puerta de un armario, una farola, un buzón...) y acabo teniendo los síntomas de haberme tomado un tripi o alguna droga dura similar. Entonces... ¿por qué si estoy en el agua no me pasa eso?
Me quito las gafas para ducharme y no me pasa. Vale, podéis pensar que es poco tiempo, pero eso es porque desconocéis mi tendencia natural a darme duchas de media hora. Y si el tiempo fuese la explicación... ¿qué es lo que pasa en una piscina?, ¿acaso se crea una realidad virtual en la que los minutos tienen menos segundos? Porque este mismo fin de semana he estado más de una hora seguida dentro del agua y no me he mareado ni he empezado a hablar con las baldosas del fondo. ¿Qué lo explica?, ¿será que el agua de las piscinas es mágica?, ¿o es que yo en realidad nací para ser sirena y por eso fuera del agua tengo limitaciones?
Es todo un misterio que me reconcome.

2 comentarios:

larri dijo...

En el agua nuestro cuerpo descansa de diferente manera la espalda no sufre tanto la libertad de mobimiento el total el agua tambien actua como unas gafas aumenta el tamaño de las cosas el unico incombeniente que de estar tamto tiempo te salgan escamas disfuta.

Anónimo dijo...

yo creo que si eres sirena. tanto tiempo en un país lluvioso te convierten en pez. A mi me pasa lo mismo en el agua veo cuando pongo el pié fuera ni pistojo. ¿Qué será? Alaitz