2 de abril de 2008

Mi cabeza de chorlito ataca de nuevo...

... y es que es normal si el despertador empieza sonar, cual animal poseído por el demonio y con un ataque de artritis super doloroso, a las 6:50 de la madrugada... ¿a dónde iba yo a esas horas? Ese dato está protegido por secreto de sumario... jejejeje...
Esta vez no me he dejado la cartera. Ni la radio del coche. Ni el libro. Ni los papeles que tenía que llevar... me he dejado el móvil... ¡¡el móvil!! Y ha sido aún más doloroso que dejarme la cartera, en serio.
Vale, he podido sacar el coche del parking pero... ¡¡¡no tenía móvil!!!, ¡¡¡ni hora!!! (mi aita me regaló un reloj precioso en la Navidad de hace dos años... y es tan bonito que me da miedo que se estropee, así que lo dejo en la balda del baño el 99% de los casos... y cuando me lo pongo acaba metido en el bolso, no vaya a ser que se raye... lo sé, no tengo remedio...). Se me han ocurrido millones de fotos que sacar (y eso que casi nunca uso la cámara), tropecientos mensajes que enviar y doscientas llamadas que hacer... ¡¡¡pero no tenía móvil!!!
¿Cómo pude sobrevivir los primeros 20 años de mi vida sin móvil?, ¿cómo podía pasar sin llamar a la gente en el momento en el que me pasaba algo?, ¿cómo podía llevar a diario un reloj de pulsera porque no tenía un móvil con hora dentro del bolso?, ¿cómo era el mundo sin personas "hablando solas" por la calle?, ¿cómo me entretenía sin jueguecitos y mensajes viejos que revisar en la cola del super o esperando al bus?
Es todo un misterio.
Por eso, desde aquí, quiero hacer un homenaje a mi primer móvil. No recuerdo la marca... ni el modelo (no es algo raro en mi... tras la primera clase práctica del carnet de conducir, el único dato técnico que era capaz de dar sobre el coche era "es gris"). Pero sé que era verde, cuadrado, con antena y con un tono de llamada que desquiciaba a todos los que me rodeaban. Y que los mensajes salían poco a poco en la parte inferior de la pantalla (como lo que hacen ahora en las noticias de la tele... ni que hubiesen inventado nada nuevo...). Y que la pantalla era en blanco y negro, con una lucecilla anaranajda de fondo.
No tenía juegos, ni era capaz de almacenar tantos datos como para abrumar a cualquier ordenador con más de 2 años de antigüedad... pero fue mi primer móvil... y con él viví grandes aventuras.
Cada vez que escucho aquel tono de llamada, que era similar al alarido de un millón de crías de escarabajo pelotero cantando una sonata a la luz de las velas sabiendo que van a morir aplastadas en la siguiente milésima de segundo, me da un vuelco al corazón. Y es que me acuerdo de él... ¡¡¡larga vida al recuerdo de nuestro primer móvil!!

P.D. Ahora tengo un Nokia negro... no es que se haya portado mal conmigo pero... ¡¡odio los Nokia!!
2ª P.D. Después de mucho cachondeo pro parte de mi familia, averigüé que el coche de las prácticas era un Nissan Almera... creo que mi profesor aún no se ha recuperado del ataque de risa que le entró cuando le pregunté qué coche era...
3ª P.D. La cuenta atrás continúa... sólo faltan 4 días...

1 comentario:

Monica dijo...

Hola!!! bueno, llevo ya un tiempo leyendo tu blog, y la verdad, si me preguntas, no tengo ni idea de como llegue a el, pero me lo paso genial con tus posts!!! tienes un humor genial al contar las cosas!! asi q me uno a los demas al felicitarte por tu cumple-blog!! sigue asi, pq siempre pones una nota de color a los dias nublados :)