2 de mayo de 2008

Mil perdones.

Mil perdones por el tiempo que llevo desaparecida, prometo que no me olvido de mi blog y mucho menos de vosotros (de hecho, cada noche sueño que el blog se convierte en un dragón feo y malvado que me persigue por el pasillo hasta que me encierra en el congelador, hace un polo conmigo y me come... ¡¡aaaahhhhh!!), pero es que todavía no me he recuperado de la resaca de mi cumpleaños (en breve entenderéis por qué) y tengo la cabeza en otra parte (allá por Plutón, ese pobre planeta al que ya nadie quiere y que las futuras generaciones considerarán una simple piedra en el espacio exterior).
Prometo volver cargada de energías y contaros más historias (¿por qué cuesta tanto tirar la basura?... creo que esa es la próxima duda existencial a tratar), entre ellas que mi adoradísima amiga Marta me ha dado otro premio y que todavía ni siquiera se lo he agradecido... ¡¡estoy hecha un desatre!!
Pero en serio, no os olvidéis de mí... ¡¡¡sigo estando aquí!!!