Esta mañana, en una descanso entre barnizar un baúl y pintar una vaca (no, no me he vuelto loca... juro que es lo que estaba haciendo), he descubierto que mi amiga Marta, creadora de "Piratas de Ikea", me había dado el premio "Blogger del día"... ¡¡qué fuerte!!
Por un momento, y aunque estaba en pijama y con las manos llenas de pintura y el antebrazo con restos de barniz (y pelusilla de pijama adherida a él), me he sentido como si estuviese andando por la alfombra roja vestida con algún diseño mega caro, subida en unos tacones de 20 centímetros y repasando mentalmente mi discurso de agradecimiento (quiero agradecer este premio a mi marido, por insistir tanto para que crease un blog (¿por qué no te haces uno?, ¿por qué no?, ¿por qué no?, ¿por qué no?); a la profesora de lengua que tuve en B.U.P. porque me enseñó qué carajo era una tilde diacrítica (y me suspendió más de un examen hasta que aprendí a ponerla) y a mis padres, que siempre pensaron que en algún momento de mi vida me haría rica y famosa por mi manera de escribir mis retorcidos pensamientos...), mientras cientos de fotógrafos me destruían la retina a base de flasazos en la cara y miles de fans incondicionales me lanzaban ositos de peluche con la esperanza de que me los llevase a casa y pasasen a formar parte de mi colección.
Y claro, me he dado cuenta de que realmente los vapores tóxicos del barniz me estaban afectando más de lo habitual porque esos pensamientos eran algo exagerados, así que he salido de la habitación (no sé para qué, porque toda la casa huele a barniz por mucho que cierre la puerta... voy a tener que poner mi taller dentro de un bunquer), le he dicho a Antonio lo del premio (me ha mirado con cara de "sldjflsdfsajdglkf"... lo que viene a significar "a mi ni siquiera me ponen comentarios en mi blog y a ti te dan premios"), le he dado otra capa de pintura a la vaca (las sombras, más concretamente) y me he venido al ordenador, a mandarle un correo de agradecimiento a Marta, a recoger mi premio y a escribir esto aquí, que sólo va a servir para demostrar que todo te afecta más si te levantas un sábado a las 7:50 de la mañana, hora a la que debería estar todo el mundo dormido incluso en días de trabajo, porque no están puestas ni las aceras.
En conclusión: muchísimas gracias Marta por invitarme a participar en tu "piratas", por darme un premio... ¡¡y por tus visitas y comentarios en mi blog!!
Por un momento, y aunque estaba en pijama y con las manos llenas de pintura y el antebrazo con restos de barniz (y pelusilla de pijama adherida a él), me he sentido como si estuviese andando por la alfombra roja vestida con algún diseño mega caro, subida en unos tacones de 20 centímetros y repasando mentalmente mi discurso de agradecimiento (quiero agradecer este premio a mi marido, por insistir tanto para que crease un blog (¿por qué no te haces uno?, ¿por qué no?, ¿por qué no?, ¿por qué no?); a la profesora de lengua que tuve en B.U.P. porque me enseñó qué carajo era una tilde diacrítica (y me suspendió más de un examen hasta que aprendí a ponerla) y a mis padres, que siempre pensaron que en algún momento de mi vida me haría rica y famosa por mi manera de escribir mis retorcidos pensamientos...), mientras cientos de fotógrafos me destruían la retina a base de flasazos en la cara y miles de fans incondicionales me lanzaban ositos de peluche con la esperanza de que me los llevase a casa y pasasen a formar parte de mi colección.
Y claro, me he dado cuenta de que realmente los vapores tóxicos del barniz me estaban afectando más de lo habitual porque esos pensamientos eran algo exagerados, así que he salido de la habitación (no sé para qué, porque toda la casa huele a barniz por mucho que cierre la puerta... voy a tener que poner mi taller dentro de un bunquer), le he dicho a Antonio lo del premio (me ha mirado con cara de "sldjflsdfsajdglkf"... lo que viene a significar "a mi ni siquiera me ponen comentarios en mi blog y a ti te dan premios"), le he dado otra capa de pintura a la vaca (las sombras, más concretamente) y me he venido al ordenador, a mandarle un correo de agradecimiento a Marta, a recoger mi premio y a escribir esto aquí, que sólo va a servir para demostrar que todo te afecta más si te levantas un sábado a las 7:50 de la mañana, hora a la que debería estar todo el mundo dormido incluso en días de trabajo, porque no están puestas ni las aceras.
En conclusión: muchísimas gracias Marta por invitarme a participar en tu "piratas", por darme un premio... ¡¡y por tus visitas y comentarios en mi blog!!

